Este cuaderno no nació con una idea clara ni con la intención de convertirse en algo definido. Nació porque necesitaba escribir. Porque observar, pensar y poner en palabras lo que me pasa es la forma que tengo de entender el mundo y de entenderme a mí.
Aquí no hay un solo tema ni un solo camino, porque yo tampoco soy una sola cosa. Este cuaderno reúne distintos espacios que fueron apareciendo conforme los fui necesitando. Algunos nacieron desde el corazón, desde el desamor, desde el intento de amar distinto. Textos escritos cuando hablar no era posible y escribir se volvió una manera de respirar y de acompañarme.
Otros espacios surgieron de ciclos que se repiten y se transforman, como la Espiral del 8, donde regreso a lugares conocidos para mirarlos desde otra conciencia, desde otra versión de mí, entendiendo que nada vuelve igual aunque parezca lo mismo.
También están mis bitácoras de procesos, donde voy registrando ideas, proyectos, pruebas, aprendizajes y enredos mentales. No como un método ni como un plan, sino como una forma de ordenar el caos bonito que suele habitar en mi cabeza.
Este cuaderno guarda además escritos nacidos desde un rincón al que no pertenezco del todo, pero donde estoy y existo. Un lugar donde acompaño a mi madre, donde convivo con la vejez, con las señoras, con empleadas, cuidadoras, personajes que rezan, que se contradicen, que pelean, que buscan cariño, que sobreviven. Desde ahí observo lo absurdo junto con lo santo, lo sagrado conviviendo con lo humano, la tristeza caminando al lado del humor. No encajo, pero veo. No pertenezco, pero escucho. Y desde esa mirada nacen historias que rescatan lo que normalmente se oculta o se dice en voz baja.
Hay textos que nacen de la curiosidad, de escuchar conversaciones ajenas, de observar detalles mínimos, de relacionar cosas que muchos ya no miran o no consideran importantes. Ahí viven las reflexiones y relatos, donde dejo que mi mente haga asociaciones libres y construya su propia versión de lo que ve.
Y están también las frases con imágenes, ideas que no pidieron explicación larga, emociones que encontraron su forma en palabras breves acompañadas de color, pensamientos visuales que necesitaban verse para existir.
Este cuaderno no está cerrado ni terminado. Algunas secciones ya tienen nombre, otras siguen tomando forma, y seguramente aparecerán nuevas conforme el camino siga abriéndose. Es un espacio vivo, que se mueve conmigo.
Este es El Cuaderno de GenerAnn.
Un lugar para escribir mientras camino.
Para observar, pensar y s




